ChatGPT ahora estima la edad del usuario para limitar el acceso a menores

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OpenAI está implementando tecnología de predicción de edad en su plataforma ChatGPT, con el objetivo de restringir el acceso a contenido confidencial para usuarios menores de 18 años. Para las cuentas cuya edad no se ha indicado explícitamente, la IA analizará el comportamiento del usuario, incluida la edad de la cuenta y los patrones de actividad, para estimar su edad.

El sistema está diseñado para reforzar las barreras contra el contenido potencialmente dañino, como violencia gráfica, representaciones de autolesiones y estándares de belleza extremos. OpenAI cita un mayor escrutinio y demandas relacionadas con muertes de adolescentes relacionadas con interacciones de chatbots de IA como factores impulsores de estos cambios. La medida sigue una tendencia de medidas de verificación de edad más estrictas en todas las plataformas en línea: Roblox recientemente exigió controles de edad y Australia promulgó una ley que prohíbe las redes sociales para niños menores de 16 años.

Si un usuario es marcado incorrectamente como menor de edad, OpenAI sugiere una verificación de terceros a través de Persona, lo que requiere una selfie en vivo y una identificación gubernamental. La efectividad de la predicción de la edad de ChatGPT aún no está clara, aunque se ha demostrado que las tecnologías de reconocimiento facial y estimación de la edad han mejorado en precisión. Las evaluaciones gubernamentales muestran que los mejores algoritmos logran más del 99,5 % de precisión en la verificación de identidad y el 95 % en la estimación de la edad.

Sin embargo, expertos como Kristine Gloria, de Young Futures, sostienen que la tecnología por sí sola no es suficiente. La verdadera seguridad requiere transparencia, responsabilidad y alfabetización digital, en lugar de depender únicamente de soluciones técnicas. El objetivo más amplio debería ser construir plataformas donde el bienestar de los jóvenes sea fundamental, no una ocurrencia tardía.

El cambio hacia la verificación de la edad y el escaneo biométrico se está volviendo cada vez más común a medida que las empresas enfrentan presiones legales y éticas para proteger a los usuarios jóvenes. Si bien estas medidas pueden mejorar la seguridad, también plantean dudas sobre la privacidad y el equilibrio entre protección y acceso.