Sora de OpenAI llega a la cima de las listas de aplicaciones de iOS en medio de preocupaciones sobre los deepfake

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La nueva aplicación de redes sociales impulsada por IA de OpenAI, Sora, ha escalado rápidamente al puesto número uno en descargas gratuitas en la App Store de Apple, superando en popularidad tanto a ChatGPT como a Google Gemini. La aplicación, actualmente limitada a usuarios de EE. UU. y Canadá (con acceso a Android a través de la web), se basa en el modelo de generación de video Sora 2 de OpenAI, creando una fuente de contenido completamente generado por IA.

¿Qué es Sora?

A diferencia de las plataformas de redes sociales tradicionales, el contenido de Sora es completamente sintético. Los videos se reproducen sin cesar, pero ninguno representa eventos o personas reales. La función principal, llamada “cameo”, permite a los usuarios cargar su imagen (cara y voz) para que Sora pueda colocarla en escenas generadas por IA. Esto permite a los usuarios crear deepfakes realistas con relativa facilidad.

“La popularidad de la aplicación se ha disparado, pero también destaca la rapidez con la que las herramientas de inteligencia artificial se vuelven accesibles para uso malicioso”.

Riesgos y preocupaciones éticas de los deepfake

El rápido ascenso de Sora ha reavivado los debates sobre el potencial de uso indebido de los medios generados por IA. La capacidad de hacerse pasar por personas de manera convincente genera serias preocupaciones sobre la desinformación, el fraude y la erosión de la confianza en el contenido digital. Por ejemplo, Sora ya se ha utilizado para crear un vídeo fabricado del director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, elogiando a Gemini de Google por ChatGPT, lo que demuestra el potencial de manipulación de la herramienta.

La tendencia más amplia de la IA generativa

El éxito de Sora es parte de una tendencia más amplia en la que las herramientas de IA generativa están ganando terreno. Google Gemini ocupó recientemente el primer lugar en la App Store debido a su generador de imágenes con IA, y OpenAI ha integrado la creación de imágenes en ChatGPT, lo que ha dado lugar a tendencias virales como los retratos generados por IA al estilo de Studio Ghibli. Meta también se ha asociado con Midjourney para desarrollar futuras funciones creativas de IA.

Sin embargo, esta rápida expansión no está exenta de controversia. Los creadores están planteando preocupaciones legales y éticas sobre la infracción de derechos de autor, la difusión de información errónea y la falta de regulación en torno a la IA generativa. Ziff Davis, la empresa matriz de CNET, incluso presentó una demanda contra OpenAI, alegando infracción de derechos de autor en sus datos de entrenamiento de IA.

La conclusión: El dominio de Sora en las descargas de aplicaciones indica un creciente apetito público por el contenido generado por IA, pero también subraya la necesidad urgente de un desarrollo responsable y salvaguardias contra sus posibles daños. La pregunta ya no es si el contenido generado por IA proliferará, sino cómo la sociedad se adaptará a un mundo donde distinguir la realidad de la fabricación se vuelve cada vez más difícil.