La dependencia de Estados Unidos de China para el suministro de baterías críticas amenaza la IA y el avance militar

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Las ambiciones de Estados Unidos en inteligencia artificial (IA) y guerra moderna dependen cada vez más de una cadena de suministro crítica dominada por China: las baterías. Desde los enormes centros de datos que impulsan la carrera de la IA hasta el futuro de la tecnología militar, las industrias y los funcionarios de defensa estadounidenses reconocen que esto es un riesgo creciente para la seguridad nacional.

La dependencia oculta de la industria de la IA

Los extensos centros de datos del norte de Virginia, el corazón del desarrollo de la IA en Estados Unidos, consumen cantidades asombrosas de energía, comparables a las de las ciudades pequeñas. Mantener el poder ininterrumpido es crucial; Incluso las interrupciones breves pueden corromper algoritmos sensibles de IA. Para mitigar esto, las empresas de tecnología están invirtiendo agresivamente en almacenamiento de baterías de iones de litio a gran escala.

Sin embargo, China actualmente lidera tanto en tecnología como en escala de producción de estas baterías. Según Dan Wang, experto en tecnología de la Institución Hoover de Stanford, “China es líder en casi todos los componentes industriales” en este campo. Esto significa que el desarrollo de la IA en Estados Unidos depende indirectamente de su rival geopolítico.

Implicaciones militares: un futuro campo de batalla vulnerable

El Pentágono enfrenta un dilema similar. La guerra moderna, como se demostró en Ucrania, está evolucionando rápidamente, con drones, armas láser y otros sistemas avanzados que requieren una enorme energía de baterías. El ejército estadounidense prevé que necesitará millones de baterías para mantener su ventaja tecnológica.

Desafortunadamente, muchas de estas baterías provienen de China. Govini, una empresa de análisis de defensa, estima que las fuerzas estadounidenses actualmente dependen de las cadenas de suministro chinas para al menos 6.000 componentes individuales de baterías en varios programas de armas. Esta dependencia no es nueva para sectores como la fabricación de automóviles, pero las implicaciones para la seguridad nacional son ahora críticas.

Por qué esto importa: una debilidad estratégica

La concentración de la producción de baterías en China crea una vulnerabilidad sistémica. Las interrupciones en esta cadena de suministro, ya sea debido a tensiones geopolíticas, disputas comerciales o cambios de política interna en China, podrían obstaculizar gravemente el desarrollo de la IA y la preparación militar de Estados Unidos.

La situación pone de relieve la necesidad de diversificación estratégica, fabricación de baterías nacionales y asegurar rutas de suministro alternativas. Estados Unidos se enfrenta a un desafío fundamental: mantener el liderazgo tecnológico y al mismo tiempo depender de su principal competidor para obtener una tecnología habilitadora clave.

En última instancia, Estados Unidos debe abordar esta dependencia rápidamente para evitar quedar en desventaja estratégica en las próximas décadas.