OpenAI se hace público

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El papeleo está prácticamente escrito.

Según un informe del miércoles de The Wall Street Journal, OpenAI se está preparando para presentar su oferta pública inicial en cualquier momento. ¿Semanas? ¿Días? No está claro. Lo que está claro es que la empresa, dirigida por el director ejecutivo Sam Altman, tiene banqueros preparados.

Goldman Sachs y Morgan Stanley están en cubierta. Están redactando los documentos de la IPO. La presentación podría realizarse tan pronto como este viernes.

El lunes se despejó el camino cuando un jurado desestimó la demanda de Elon Musk contra Altman. De repente, el camino hacia Wall Street parecía un poco menos embarrado.

“OpenAI es una de las pocas empresas privadas donde cientos de millones utilizan el producto diariamente”.

Minmo Gahng, profesor asistente de finanzas en Cornell, lo expresa de manera simple: el reconocimiento de un nombre familiar te permite ganar apalancamiento. Genera una demanda minorista que los fundamentos básicos podrían no explicar. Es probable que los inversores aumenten la valoración basándose únicamente en el poder de marca de ChatGPT.

Pero aquí está el problema.

¿OpenAI genera suficiente dinero?

La pregunta queda en el aire. La empresa quema capital como leña en una hoguera. La potencia informática no es sólo una partida individual. Es una bestia física que requiere servidores, chips, centros de datos. Si el crecimiento de los ingresos no supera estos gastos astronómicos, los inversores públicos podrían entrar rápidamente en pánico.

Un mal trimestre podría hacer colapsar las acciones.

La vida pública significa mostrar tus cartas. La Comisión de Bolsa y Valores puede mirar más de cerca. Disputas de derechos de autor, filtraciones de privacidad de datos, responsabilidades ocultas: todo esto podría surgir durante este escrutinio.

OpenAI no está corriendo esta carrera solo. SpaceX está preparando un movimiento. Lo antrópico también está ahí. Es una carrera de velocidad. Una carrera para establecer las reglas de valoración para toda la industria de la IA mientras el dinero aún está caliente.

ChatGPT todavía domina la imaginación del público, eclipsando a Gemini de Google o Claude de Anthropic. Pero el chatbot ya no es el único actor. La sensación de monopolio se está desvaneciendo, aunque las cifras de uso siguen siendo las más altas de la ciudad.

Un debut en septiembre parece posible sobre el papel. Sin embargo, los planes cambian. Los mercados cambian.

Un representante de OpenAI no dijo nada cuando se le pidió un comentario.

El silencio dice mucho en este juego.