En la reciente conferencia Google Cloud Next, Google señaló un cambio estratégico importante: ir más allá de los simples asistentes de IA hacia un futuro definido por la “IA agente”. La compañía dio a conocer un conjunto de actualizaciones diseñadas para transformar la forma en que operan las empresas, centrándose en agentes autónomos y la potencia informática masiva necesaria para ejecutarlos.
El auge de la “empresa agente”
Si bien Google informa que el 75% de sus clientes ya utilizan IA, la compañía busca ir más allá de la integración básica en herramientas como Gmail o Docs. El nuevo objetivo es la creación de la “empresa agentic”.
A diferencia de la IA estándar, que requiere indicaciones humanas constantes, la IA agente se refiere a robots autónomos capaces de completar tareas complejas de varios pasos con una supervisión mínima. Esto representa una evolución significativa en la industria:
– De asistentes a actores: En lugar de simplemente escribir un correo electrónico, un agente puede administrar un flujo de trabajo, coordinar entre diferentes aplicaciones de software y ejecutar tareas de forma independiente.
– Tendencia de la industria: Esto sigue a un movimiento más amplio entre los líderes tecnológicos, incluidos OpenAI y Anthropic, para hacer la transición de la IA de una herramienta conversacional a una fuerza laboral funcional capaz de manejar procesos administrativos y de codificación.
Construyendo la infraestructura: agentes empresariales de Gemini
Para gestionar este cambio, Google Cloud presenta la plataforma de agentes empresariales Gemini. Esto sirve como motor nervioso central para las empresas, permitiéndoles supervisar y coordinar varios agentes de IA.
Las características clave de esta implementación incluyen:
– La aplicación Gemini Enterprise: Una interfaz dedicada para que los empleados interactúen e implementen IA.
– Nuevo Diseñador de agentes: Una herramienta que permite a los usuarios crear y programar agentes que pueden realizar tareas en múltiples aplicaciones comerciales diferentes.
– Seguridad e integración: El director ejecutivo, Thomas Kurian, enfatizó que estas actualizaciones se centran en garantizar que los agentes estén conectados de forma segura a los sistemas de datos internos de una empresa y, al mismo tiempo, optimizar el costo y el rendimiento.
Impulsando el futuro: los TPU de octava generación
Los agentes autónomos requieren una inmensa potencia computacional. Para satisfacer esta demanda, Google anunció dos nuevas Unidades de procesamiento tensorial (TPU) de octava generación, diseñadas específicamente para cargas de trabajo de IA de alta intensidad.
A diferencia de los procesadores de uso general, estos chips están especializados para el trabajo pesado de la inteligencia artificial:
1. El chip 8T (entrenamiento)
Diseñado para la fase de “aprendizaje” de la IA, el chip 8T está diseñado para hacer que el entrenamiento de modelos grandes sea más eficiente. Google afirma que ofrece tres veces la potencia de procesamiento de su predecesor, el Ironwood de séptima generación.
2. El chip 8I (Inferencia)
Diseñado para la fase de “ejecución”, cuando una IA realmente responde a un usuario, el chip 8I se centra en la velocidad y la memoria. Cuenta con una mejora del 80 % en la capacidad de la memoria SRAM y puede ampliarse a sistemas masivos que contienen más de 11 000 chips.
Resumen: Google está intentando cerrar la brecha entre el potencial de la IA y la realidad empresarial proporcionando tanto el software autónomo (agentes Gemini) como el hardware especializado (TPU de octava generación) necesarios para impulsar una fuerza laboral digital totalmente automatizada.




























