Blue Origin está al margen. La FAA autorizó el vuelo de su megacohete New Glenn el viernes. Esto sigue a un vergonzoso fracaso en la etapa superior el mes pasado.
¿Qué salió realmente mal? Blue Origin no reveló muchos secretos. Una publicación en X explicó que la etapa superior tuvo un problema térmico fuera de lo nominal. Un motor, sólo uno de tres, no empujaba con suficiente fuerza.
¿El resultado? Un satélite AST SpaceMobile perdió su órbita por completo. Se quemó en la atmósfera. Perdido en el cielo. Afortunadamente para el cliente, el seguro cubrió la cuenta. La compañía de Jeff Bezos dijo a los reguladores que presentaron un informe y solucionaron el problema. No especificaron exactamente cómo, por supuesto.
Se tomaron medidas correctivas. Los detalles siguen siendo vagos.
Es casi molesto lo bien que salió todo lo demás. Este fue sólo el tercer vuelo de New Glenn. La etapa de refuerzo funcionó brillantemente. De hecho, hizo historia. Reutilización por primera vez de ese hardware específico. Incluso lo aterrizaron en un barco no tripulado. Segundo aterrizaje exitoso en el libro.
La autorización de la FAA significa que el negocio se reanuda. Blue Origin tenía objetivos agresivos para el resto de este año y el próximo. Su objetivo es realizar hasta doce lanzamientos para finales de 20026.
¿Esta pausa de un mes acabó con su impulso? Tal vez. No está claro cómo se ajustará el calendario. Un desliz. Una puesta a tierra. Pero los cohetes son cosas volátiles. Sigues disparándolos hasta que algo se pegue. 🚀





























