Los reguladores no están contentos. Ni siquiera un poquito. Google, Meta y TikTok se encuentran en el centro de una tormenta relacionada con el fraude financiero, con la Unión Europea apuntándoles directamente con el dedo muy enojado. La queja tampoco es vaga, sino específica: estas plataformas no están haciendo lo suficiente para detener las estafas. No están eliminando anuncios falsos. No les dicen a los usuarios que están a punto de ser estafados.
Los números no cuadran
La Organización Europea de Consumidores, BEUC, junto con veintinueve miembros en veintisiete países, presentaron estas quejas a través de informes de Reuters. No están adivinando. Tienen recibos. El grupo identificó 900 anuncios que, en su opinión, violaban las leyes de la UE. De ellos, sólo se retiró el veintisiete por ciento.
Casi las tres cuartas partes permanecieron despiertos. Más de la mitad de las quejas fueron simplemente ignoradas o rechazadas por las propias plataformas. Es una tasa de fracaso asombrosa para las empresas que afirman que la seguridad es su prioridad.
“Esta denuncia tergiversa la forma en que luchamos contra las cicatrices y es intrínsecamente errónea”, insistió Google, defendiendo su historial. “Bloqueamos más del 99 por ciento de los anuncios que infringen las políticas antes de que alguien los vea”.
Meta tocó la misma melodía defensiva. Se jactan de tener “IA avanzada” y asociaciones diseñadas para detectar el fraude a tiempo. Afirman que sólo el año pasado eliminaron 159 millones de anuncios fraudulentos. El noventa y dos por ciento antes de que un usuario siquiera parpadeara y reportara uno. ¿Impresionante? Tal vez. O tal vez el ruido suficiente para ahogar el silencio de los desaparecidos.
Viejos trucos, nuevas plataformas
Esta no es la primera vez que estos gigantes tropiezan con este tema. Meta enfrenta nuevas acusaciones de recaudar decenas de millones gracias a estafas dirigidas a estadounidenses mayores. Específicamente aquellos que administran los beneficios de Medicare. El año pasado, una investigación de Reuters profundizó y descubrió que Meta ganó miles de millones con lo que llama publicidad de “alto riesgo”.
Esa terminología es fascinante. Alto riesgo para el usuario. Alta recompensa para la empresa. El fraude impulsado por la inteligencia artificial se está propagando como un virus, infectando a YouTube y TikTok con la misma facilidad que a Facebook y la Búsqueda. La Ley de Servicios Digitales entró en vigor en 2022 y exige una mayor transparencia. Pero desde entonces, la UE ha estado ocupada con otras luchas: auditar el algoritmo de TikTok, investigar los registros de seguridad infantil de Meta e investigar el comportamiento antimonopolio de Google. El tema de la estafa parece estar ligeramente por debajo del radar de estas importantes investigaciones, a pesar de las fuertes multas que ahora están sobre la mesa.
Las multas se impondrán si se descubre que las empresas violan la DSA. ¿Eso realmente solucionará el problema? ¿O simplemente aumentará el costo de hacer malos negocios? Los anuncios pueden desaparecer de un lugar para aparecer en otro completamente diferente, ocultos a la sombra de la siguiente actualización algorítmica. Tendremos que esperar y ver qué pasa cuando las sanciones hagan efecto. Hasta entonces las estafas persisten.





























